El programa educativo se celebrará durante el mes de julio para niños y jóvenes de entre 6 y 16 años y centrará sus actividades en la vida doméstica de la cultura ibera
El Museo Arqueológico de Cabra volverá a convertirse este verano en un espacio de aprendizaje y divulgación histórica con la celebración de la XII edición de ‘Verano en el Museo’, una iniciativa dirigida a niños y jóvenes de entre 6 y 16 años que se desarrollará durante el mes de julio. La propuesta, organizada por la Delegación de Patrimonio del Ayuntamiento de Cabra junto con el Museo Arqueológico y Fíbula Didáctica del Patrimonio, estará dedicada en esta ocasión al ámbito doméstico del mundo ibero y llega después de que la edición anterior superara los 250 participantes.
La presentación del programa ha contado con la participación del delegado de Patrimonio del Ayuntamiento de Cabra, Francisco Casas; la responsable de Fíbula Didáctica del Patrimonio, Marisol Maíz; y el arqueólogo municipal y director del Museo Arqueológico, Antonio Moreno, quienes han dado a conocer los contenidos de una iniciativa que busca acercar la historia y la arqueología a los más jóvenes durante el periodo estival.
Durante su intervención, Francisco Casas destacó la consolidación que ha alcanzado esta actividad tras doce ediciones. Según explicó, el programa se ha convertido en «una de las propuestas consolidadas dentro de la programación cultural y educativa del Museo Arqueológico de Cabra». En esta edición, la temática estará dedicada al mundo ibero y, más concretamente, a la recreación y comprensión de una casa ibera, con el objetivo de que los participantes puedan descubrir «cómo eran estos espacios domésticos, qué elementos los componían y cómo se desarrollaba la vida cotidiana en ellos».
Las inscripciones serán gratuitas y podrán formalizarse directamente en el Museo Arqueológico de Cabra. Las sesiones tendrán lugar durante el mes de julio, en horario de 10:00 a 13:30 horas, y estarán abiertas a menores de entre 6 y 16 años. Desde la Delegación de Patrimonio se espera una participación similar a la registrada en la edición anterior, cuando más de 250 escolares formaron parte de esta propuesta educativa.
Casas también subrayó el papel que desempeña esta iniciativa durante las vacaciones escolares al señalar que «Verano en el Museo» permite compatibilizar el descanso estival con una actividad cultural de carácter participativo y formativo. En este sentido, afirmó que «el verano tiene muchísimas horas al día y es una etapa de descanso para ellos, pero estas sesiones permiten aprovechar también ese aspecto cultural, que creemos que es interesantísimo».
Aprovechando la presentación del programa, el delegado de Patrimonio ofreció además un balance de la afluencia de visitantes al Museo Arqueológico de Cabra. Según indicó, durante el pasado mes de mayo las instalaciones recibieron 1.583 personas, una cifra que calificó como «la tercera mejor cifra registrada para este mes desde que existen datos en el museo». Asimismo, informó de que el espacio museístico ha contabilizado ya 5.648 visitantes en lo que va de 2026, unos datos que, en su opinión, reflejan que se trata de «una institución viva que despierta un creciente interés entre la ciudadanía y visitantes procedentes de distintos puntos de Andalucía y del resto de España».
En el ámbito patrimonial, Casas anunció también el próximo inicio de una nueva campaña de restauración en la Villa del Mitra. Los trabajos se centrarán en los hallazgos procedentes de las últimas excavaciones, especialmente en el mitreo y en la zona de las termas. El objetivo es que estas actuaciones puedan concluir durante el verano para permitir posteriormente la organización de actividades divulgativas destinadas a mostrar sus resultados.
Por su parte, Marisol Maíz agradeció la colaboración del Ayuntamiento de Cabra y del Museo Arqueológico para desarrollar este tipo de iniciativas de divulgación educativa y explicó que la temática elegida este año ofrece nuevas posibilidades para el aprendizaje práctico. Según señaló, el enfoque centrado en la casa ibera «ofrece múltiples posibilidades para trabajar con los participantes desde una perspectiva experimental».
La responsable de Fíbula Didáctica detalló que el programa se estructurará en tres grandes bloques temáticos. El primero estará dedicado a la arquitectura y configuración de los espacios domésticos iberos, tomando como referencia los hallazgos y estudios relacionados con el Cerro de la Merced. Durante estas sesiones, los asistentes conocerán tanto las estructuras de las viviendas como los elementos que formaban parte de la vida cotidiana, entre ellos el esparto, los tejidos, la cerámica o las decoraciones murales.
El segundo bloque abordará la alimentación en la cultura ibera mediante la elaboración de una receta sencilla de pasta de aceitunas negras especiada, vinculada a las influencias procedentes del mundo griego. De acuerdo con Maíz, esta actividad «permitirá trabajar de forma transversal los contactos culturales y las influencias mediterráneas presentes en la península durante la antigüedad».
Finalmente, el programa incorporará una actividad musical centrada en el aulós, una flauta doble relacionada con los ámbitos doméstico, festivo y ritual. Los participantes construirán su propio instrumento utilizando materiales sencillos y aprenderán a diferenciar distintos sonidos antes de concluir la actividad con una pequeña celebración inspirada en la cultura ibera. Tal y como explicó Maíz, esta propuesta servirá para acercar a los participantes a «las formas de festejo en contextos familiares, como nacimientos o ritos de paso».
Con esta nueva edición, el Museo Arqueológico de Cabra volverá a desarrollar durante el mes de julio un programa centrado en la divulgación del patrimonio histórico y arqueológico entre la población infantil y juvenil, combinando actividades prácticas con contenidos relacionados con la vida cotidiana del mundo ibero.












